CÓMO ABORDAR UN CONFLICTO
“La paz no es el objetivo, es el camino”, Gandhi
Un conflicto suele resultar un mal trago para la mayoría de los mortales y un mal momento para olvidar lo antes posible, pero… ¿y si nos lo tomáramos como un reto?
Sí, un reto para aprender y enseñar, tanto a nivel personal como de nuestra pareja.
La flexibilidad para enfocar los distintos puntos de vista resulta básica para mediar en el conflicto y sacar el agua clara del malentendido, el conflicto, el enfado, el aburrimiento…
Recordemos como sin una madrastra no hubiera nunca existido Blancanieves, y cómo sin el Lobo, Caperucita no habría sido famosa. Los conflictos son necesarios en nuestras vidas y más en nuestras relaciones sentimentales. No huyamos de ellos, sino que afrontémoslos siguiendo estas pequeñas claves para que nos sea más fácil superrarlos.
- Acepta sin juzgar. Para empezar pregúntate: “¿Qué puedo aprender de esta situación?”
- Ponte en el lugar del otro. Incluso si te es más fácil prepárate un pequeño guión pensando qué te contestará tu pareja cuando se abra el diálogo. Tampoco es mala idea buscarse un mediador imparcial.
- Shhhh!!! Silencio. Calla y escucha. Incluso propón una idea, una sugerencia, una opión y dile a tu pareja que te la comente o que la debatáis después de un buen rato de meditación y… sobre todo, cuando estés enfadado o iracundo cuenta a 10, 20 o 30 antes de decir algo de lo que luego puedas arrepentirte.
- Dialogad, pero siempre, siempre con el ánimo bien sereno. No a los nervios, sí a la seguridad que transmite la tranquilidad.
- Negociad siempre siguiendo esta premisa: “Tú ganas… yo gano” de lo contrario no es una auténtica negociación. Si pides algo a tu pareja que responda a la premisa “Acción, beneficio”. Si tu haces esto por mí… ganarás lo otro para ti… ¡Verás como mejoran los problemas de esta manera!










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