Dependencia emocional

0

El Pensador - Rodin

El Pensador - Rodin

  • ¿Cuándo el amor se convierte en apego?
  • ¿Cuándo una relación se debe terminar porque uno de los dos “quiere” demasiado al otro?
  • ¿Cuándo la complicidad deriva en conformismo?

Todas estas preguntas y más nos llegan a la mente cuando se habla de la dependencia emocional.

Este trastorno afectivo se produce cuando una de las personas que configura la pareja deja de valorar su propio universo y pierde su autonomía basando su vida, por encima de todo, en la vida del otro.

Si bien es cierto que todos tenemos cierto grado de dependencia con los seres a los que amamos, lo que  nunca debemos perder de vista es que el primero a quien debes amar es a ti mismo.

Es obvio que la idea de perder un ser querido, un familiar o tu pareja te puede (incluso, me atrevería a decir, te debe) dejar triste y desolado, pero ¡ojo! Todo el mundo aprende a vivir sin la persona perdida.

Este tipo de dependencia se suele dar en una persona con una infancia en la que ha recibido poco o contado amor lo cual le ha llevado a tener una baja autoestima de sí mismo.

Frases del estilo de “es que yo no soy nadie sin él” o “es é ell que vale” o “no sé que haría sin mi pareja” pueden ilustrar bien este tipo de relación.

Por otra parte, las personas dependientes nunca suelen enfadarse con sus parejas y además de convertir su vida en un remanso de paz y de bienestar para con el otro, suelen decir siempre que sí a todo, con tal que el otro no se enoje y no los “abandone”.

También la figura del que “crea dependencia” existe y está tipificada; se suele tratar de personas más bien secas, poco afectivas y con un ego muy pronunciado que les hace olvidar que el otro existe y que no debe basar su vida en concederle todos sus gustos.

Se suele ver que este patrón de comportamiento se repite y, además, muy frecuentemente ya que el máximo temor de un dependiente es quedarse solo y vuelve a tropezar una y otra vez con la misma piedra.

Para que este tipo de relación no se produzca es importante que cada cual conserve sus hobbies, sus costumbres y sus amistades y que, en parte, sean otras a las de su pareja. Obviamente es muy bonito compartir momentos de ocio, pero también lo es conversar sobre las cosas que hemos hecho separadamente y compartir las emociones que éstas nos han deportado.

Speak Your Mind

Nos encanta que nos digas cosas...
y si quieres mostrar tu foto en el comentario, consigue tu gravatar!